La consulta
No hay nada que aprender antes de empezar. El ejercicio es breve y es el mismo todos los días.
1. Elige una o varias personas, lugares, plantas o animales que te gusten.
2. Dedica cada día un momento a la oración o la reflexión con una intención positiva por aquellas personas, lugares, plantas o animales que quieres, y por los ecosistemas en los que viven.
Por ejemplo: si eliges a los osos, reza cada día por ellos y por todo el bosque en el que viven.
Son sugerencias, no normas. Cada uno puede seguir su propia tradición y su propia conciencia. Sea cual sea la forma en que reces, reflexiones o simplemente prestes atención, aquí eres bienvenido.
Eco-Prayer Principles
1. Lo que te gusta
La oración diaria y la intención por aquello que amamos crecen con la práctica. Elige personas, lugares, plantas, animales y ecosistemas —como un bosque cercano— que te gusten. Cada día, reza y envía buenos deseos hacia ellos y hacia todo el entorno que los sustenta.
Por ejemplo, si te preocupas por los halcones, reza para que prosperen, o simplemente imagínalos sanos y libres, y reza por el cielo y los árboles en los que viven. También puedes optar por incluir a las personas que viven en ese ecosistema y lo conforman.
A medida que la práctica se consolide, plantéate ampliarla. Si empezaste con algo cercano a ti, elige también algo que se encuentre al otro lado del mundo, de modo que tu oración abarque tanto lo local como lo global.
2. Haz una foto
Busca una foto del lugar, la planta o el animal que hayas elegido y colócala en un sitio donde la veas todos los días: en el espejo del baño, en el salpicadero del coche o en la nevera. Deja que te llame la atención y te recuerde que debes hacer una pausa. Echa un vistazo a nuestras páginas sobre ecosistemas concretos o a la página de Recursos para saber dónde encontrar imágenes.
3. Enfoque positivo
Each day, hold Eco-Prayer and good will for what you want: blessing, beauty, healing, purity, abundance, balance, thriving, or health. You can even just hold it in your heart.
Evita rezar contra lo que no quieres, como «que se detengan los vertidos de petróleo», o rezar para controlar a los demás. El miedo, la ira, el juicio, la culpa, la venganza y la búsqueda de un chivo expiatorio, es decir, de alguien a quien culpar, nos alejan del poder de la intención positiva. Insistir en aquello a lo que nos oponemos solo puede darle más poder. Céntrate en el amor, la esperanza y la conexión.
4. Visión general
Nuestra limitada perspectiva humana no nos permite conocer todo lo que ocurre en el complejo entramado de la vida, ni saber cuál es la mejor manera de ayudar. Por eso, reza por una planta o un animal y por todo su ecosistema en su conjunto, en lugar de limitarte a problemas concretos.
5. No dirigido
Quizá lo mejor sea una oración sin un objetivo concreto, dirigida al bien supremo en lugar de a un resultado específico. De este modo, se deja espacio para una respuesta creativa que va más allá de lo que nosotros habríamos imaginado. El bien supremo puede expresarse tal y como lo entienda tu tradición o tu conciencia: salud, sanación, pureza, paz, equilibrio, belleza, prosperidad o bendición.
6. Orientación
Pide orientación. ¿Cómo debo rezar? ¿Qué debo pedir? ¿Qué debo hacer? Mantén la mente abierta a respuestas nuevas y creativas, y a la guía que pueda llegar de lugares inesperados.
7. Expectativa abierta
Espera una respuesta, pero no te hagas ilusiones sobre cómo será ni cuándo llegará. Nuestras ideas sobre lo que debería suceder suelen ser demasiado limitadas o estar demasiado condicionadas por el tiempo. Mantén la mente abierta a posibilidades inesperadas. Un cambio en tu propia actitud puede ser, en sí mismo, una respuesta.
8. Servicio
«Reza como si todo dependiera de Dios. Actúa como si todo dependiera de mí». ¿Qué debo hacer? ¿Debería cambiar algo en mi vida? ¿Cómo estoy llamado a ayudar? Hay un millón de buenas causas en el mundo. La pregunta es: ¿a qué estoy llamado?
9. Gratitud y humildad
La gratitud y la humildad contribuyen a crear un mundo mejor y amplían nuestra capacidad de ayudar a los demás. Hay personas solidarias por todo el mundo. Los amigos, los aliados y el apoyo pueden provenir de personas que nunca hubiéramos imaginado. Un cambio de actitud puede ser el milagro.
Qué puedes esperar de la consulta
We will not promise that a single prayer mends a forest. Eco-Prayer is not magical thinking, and we will not pretend otherwise.
Lo que creemos es algo más sólido. Ninguna oración es jamás una sola. Cuando miles de personas comparten la misma preocupación al mismo tiempo, esa atención se convierte en una fuerza real en el mundo. Da forma a cómo vemos, cómo hablamos, qué elegimos y cómo actuamos. Cuando muchos la comparten, día tras día, la preocupación por la Tierra viva se convierte en algo capaz de cambiarla.
Tu minuto nunca es solo tuyo.
Una nota sobre la palabra «oración»
Utilizamos la palabra «oración» porque refleja con sinceridad cómo surgió esta práctica y porque transmite una calidez de la que carecen otros términos más suaves. No nos referimos a ninguna tradición en concreto. Si «oración» es la palabra que te resulta más cercana, úsala. Si prefieres «reflexión», «meditación», «intención» o, simplemente, «prestar atención», utiliza esa otra. La práctica es la misma.
Empezar
Lo más sencillo que puedes hacer es empezar. Tómate un momento ahora mismo. Piensa en un lugar, un ser vivo, un rincón del mundo que te encante. Guárdalo en tu corazón con cariño. Deséale lo mejor.
Ya has empezado.