Tierra
Hay un lugar en todo el universo, por lo que sabemos, donde un niño puede tumbarse en la hierba y ver cómo las nubes pasan lentamente. Un planeta azul donde llueve y los ríos desembocan en el mar, donde la vida rompió el largo silencio y llenó la mañana de cantos.
Esta tierra viva es más grande que cualquiera de nosotros, y sigue latiendo en nuestro interior. La misma agua que llena los océanos corre por tus venas. El mismo aire que respiran los bosques sube y baja en tu pecho. Rezar por la tierra es tender la mano hacia algo inmenso y mucho más allá de ti mismo y, al mismo tiempo, volver al hogar de lo que siempre has sido.
Así que detén por un momento este mundo en constante movimiento, hoy, mañana y pasado mañana. Imagínalo completo y resplandeciente, y ofrécele lo que ofreces a todo lo que amas: un deseo de salud, de equilibrio y de una prosperidad duradera y segura. Que esta sea tu oración por la Tierra, con tus propias palabras, en tu propia lengua. Las más sinceras ya son tuyas, y están surgiendo en este mismo instante.
Las imágenes que aparecen aquí te ayudarán a conectar con el ecosistema. Para acceder a más recursos fotográficos, visita la página Eco-Prayer .
Una Eco-Prayer la Tierra
La Tierra está tomando forma. El polvo y la piedra conforman el suelo y los cimientos.
Lo Subyacente, que se encuentra debajo y refleja el entendimiento. El útero del fuego de la vida que da forma y nutre el crecimiento de las semillas. La ley mineral que da estructura a la esencia.
Aquí crecen gusanos, raíces y un zorrito.
¿Te atrae la fresca riqueza de la Tierra?